Cómo cubrir la ciberseguridad cuando cuesta contratar analistas
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Una vigilancia 24×7 pide cinco o seis personas. Reparte por tipo de tarea: dentro el negocio y la decisión, fuera la operación continua y la especialidad.
Una vigilancia 24×7 sostenible pide entre cinco y seis personas por turnos, y ese es un equipo que tiene sentido compartir entre varias empresas. La decisión que mejor funciona en el rango de 100 a 1.000 empleados es repartir por naturaleza de la tarea: dentro el conocimiento del negocio y la decisión, fuera la operación continua y la especialidad.
El puesto que rinde dentro es de gestión, y suele estar ya contratado
Una empresa mediana compite por analistas de seguridad con integradores, fabricantes y grandes cuentas que ofrecen equipo y carrera especializada. Ahí el mercado juega a favor de las estructuras grandes.
La buena noticia es que el perfil que de verdad necesita una empresa de este tamaño es distinto: un interlocutor con capacidad de decisión que priorice, apruebe riesgos y reporte a dirección. Ese papel lo puede asumir el responsable de sistemas si se le liberan tareas y se le da apoyo especializado por detrás. Es un puesto que se cubre desde dentro, con alguien que ya conoce la empresa.
Las matemáticas del 24×7 salen con un equipo compartido
Una semana tiene 168 horas. Aunque matemáticamente bastarían unas 4-5 personas para cubrirlas, al considerar vacaciones, festivos y formación, mantener una cobertura continua suele requerir entre 5 y 6 personas.
Ese es exactamente el modelo que hace atractivo el servicio compartido: el mismo equipo de turnos que ninguna empresa mediana sostiene en solitario resulta asequible cuando atiende a varias. Y se traduce en algo concreto: cobertura también en agosto, en festivos y a las tres de la madrugada.
El coste de la capacidad interna se concentra en la nómina
Desglose orientativo para una empresa de unos 300 empleados:
| Partida | Coste anual aproximado |
|---|---|
| Personal dedicado (≈1,6 FTE con coste de empresa) | 108.000 € |
| Tecnología (EDR, SIEM, gestión de vulnerabilidades, correo) | 33.500 € |
| Evaluaciones y auditorías externas | 8.000 € |
| Total | ≈ 150.000 € |
Con esa cifra se obtiene cobertura en horario laboral. La comparación honesta con un servicio gestionado se hace por capacidad equivalente: mismo horario, mismas especialidades, mismo reporting.
El reparto correcto se hace por tipo de tarea
| Se queda dentro | Se externaliza |
|---|---|
| Conocimiento del negocio y de qué es crítico | Vigilancia y detección 24×7 |
| Decisiones de riesgo y prioridades | Análisis de alertas y threat hunting |
| Gestión del contrato y de los proveedores | Respuesta y forense tras un incidente |
| Relación con dirección y con clientes | Pentesting y evaluaciones técnicas |
| Ejecución de cambios en el propio entorno | Consultoría normativa especializada |
La columna izquierda gana valor cuanto más tiempo lleve la persona en la empresa. La derecha gana valor con el volumen y la especialización, que es justo lo que aporta un equipo compartido.
El equipo de IT gana con el reparto
Un efecto que conviene anticipar en la conversación interna: bien planteado, el servicio externo devuelve horas al equipo de IT y les quita las guardias. Pasan de apagar fuegos fuera de horario a trabajar en los proyectos por los que se les valora.
Presentarlo así desde el principio convierte al equipo en aliado del proyecto, que es la diferencia entre una implantación que rueda en un mes y otra que tarda un trimestre.
Criterio de verificación: la cobertura se mantiene durante vacaciones y bajas, y existe procedimiento escrito para las tres incidencias más probables de tu entorno.
De esta manera, con soluciones como Cylum ganas un equipo completo de ciberseguridad, por el coste de un empleado interno. Y pasas a gestionar tu ciberseguridad con una visión clara, soporte experto y una plataforma que te ayuda a priorizar, actuar y evolucionar, alineándote además con los principales marcos y exigencias regulatorias.
Funciona muy bien cuando tiene detrás supervisión experta que revise su criterio en las alertas críticas. Esa combinación —junior interno con equipo senior de apoyo— es una de las fórmulas más eficientes en este rango de tamaño.
Lo refuerza cuando hay interlocutor único, comité periódico y un portal donde consultar el estado. Frente a una situación con varios proveedores sueltos, el control y la visibilidad aumentan.
Entonces el modelo natural es el mixto: esa persona gobierna y decide, y el servicio aporta operación continua y especialidades. Es la combinación más frecuente entre 100 y 1.000 empleados.


